Fluoruro sódico (Sodium Fluoride)
El fluoruro sódico es el ingrediente con función preventiva frente a la caries de la pasta de dientes sólida de Kemio (en su versión con flúor, a 1450 ppm). Su nombre suena a química dura, pero es el mismo tipo de flúor que llevan la mayoría de dentífricos del mercado, y es el ingrediente sobre el que más evidencia existe en higiene oral. Aquí te explicamos qué hace y cuáles son sus límites legales.

| Ficha rápida | |
|---|---|
| INCI | Sodium Fluoride |
| Nombre común | Fluoruro sódico |
| Origen | Síntesis química (mineral) |
| Función (CosIng) | Protección de la cavidad oral |
| ¿Alérgeno declarable? | No |
| En Kemio | Pasta de dientes sólida (versión con flúor, 1450 ppm) |
Qué es
El fluoruro sódico (NaF) es una sal inorgánica de flúor que se obtiene por síntesis química a partir de minerales. Es la forma más clásica de incorporar flúor a un dentífrico, junto con otras como el monofluorofosfato sódico. En cosmética, el flúor actúa sobre la superficie del diente: al cepillar, los iones de flúor se incorporan a la capa externa del esmalte y lo hacen más resistente a los ácidos que producen las bacterias de la boca al fermentar los restos de comida. Es el ingrediente con más respaldo en la prevención de la caries dental.
Para qué se usa en cosmética
En la pasta de dientes sólida de Kemio, la versión con flúor lleva fluoruro sódico a una concentración de 1450 ppm de flúor, el límite que la legislación europea permite en dentífricos para adultos. Su función es la protección de la cavidad oral: refuerza el esmalte frente a los ataques ácidos y ayuda a reducir el riesgo de caries. Como en la pasta sólida no hay SLS ni espuma, el flúor está igualmente presente y actúa igual al cepillar; la falta de espuma no afecta a su función. Solo la versión con flúor lo incorpora: la versión sin flúor está pensada para quien prefiere evitarlo, y en ese caso la protección frente a la caries no la aporta este ingrediente.
Lo que no hace: el flúor no «cura» ni «elimina» nada. No borra caries ya formadas, no blanquea los dientes, no sustituye al cepillado ni a una dieta baja en azúcares, y no sustituye la visita al dentista. Su papel es preventivo: hacer el esmalte más resistente a los ácidos y dificultar que aparezcan caries nuevas. Tampoco desinfecta ni mata bacterias de forma directa. Y, por supuesto, no actúa por sí solo si no te cepillas con regularidad. Es un apoyo muy valioso, pero es eso: un apoyo preventivo, no un tratamiento.
¿Es seguro?
El flúor es un ingrediente regulado con límites. El Reglamento (CE) 1223/2009 establece en su Anexo III que los dentífricos con compuestos de flúor no pueden superar los 1500 ppm de flúor (equivalente a 0,15 %), y que los productos con más de 1450 ppm deben llevar advertencias específicas y no están indicados para niños pequeños. La versión con flúor de Kemio está a 1450 ppm, dentro del límite para adultos. La principal precaución es la dosis: en niños pequeños, que pueden tragar la pasta, existe riesgo de fluorosis dental si se ingiere en exceso, por lo que se recomienda usar la cantidad adecuada a su edad y supervisar el cepillado. El flúor no está entre los 26 alérgenos de declaración obligatoria.
En qué productos de Kemio lo encontrarás
Preguntas frecuentes
¿1450 ppm es mucho?
Es el límite permitido por la legislación europea para dentífricos de adultos, y la concentración estándar de los dentífricos con flúor del mercado.
¿Puedo usarla en niños?
La versión de 1450 ppm está pensada para adultos. En niños pequeños, que tienden a tragar la pasta, conviene usar la concentración adecuada a su edad y siempre bajo supervisión.
¿Qué pasa si no lleva flúor?
La versión sin flúor es una opción para quien prefiere evitarlo. En ese caso, la protección preventiva frente a la caries no está presente.
¿El flúor blanquea los dientes?
No. Protege el esmalte frente a los ácidos y ayuda a prevenir caries; no tiene efecto blanqueante.
Fuentes
- CosIng — base de datos de ingredientes cosméticos de la Comisión Europea (busca «Sodium Fluoride»)
- Reglamento (CE) 1223/2009 sobre los productos cosméticos (Anexo III: límites de flúor en dentífricos)
